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Tu mayor fortaleza es también tu mayor debilidad

Si te pregnutaran ahora mismo, ¿cuál es tu mayor fortaleza, o tu mayor orgullo?...¿qué contestarías?

¿Ser ordenad@?
¿Ser muy inteligente o especialista en un área?
¿Ser perfeccionist@?
¿Ser muy amiguer@?
¿Tu belleza tal vez?
¿Ser un(a) gran vendedor(a)?
¿Ser muy lógico?
¿Ser muy alegre?
¿Tus hijos?
¿Ser muy espiritual?
¿Tu religión?

La lista puede ser tan grande como personas hay en el mundo, sin embargo esta lección nos enseña lo siguiente.

Solemos desarrollarnos mucho en áreas que se nos facilitan o que nos gustan mucho. Esto no es bueno ni malo, simplemente todos tenemos alguna tendencia de este tipo.
Lo que sucede, es que esa tendencia entra en cierto círculo de desarrollo que hace que comencemos a crecer hacia un solo sentido, incrementando nuestras habilidades y destrezas en esas áreas de la vida y por consecuencia caemos en un desequilibrio sin darnos cuenta.

Por ejemplo:

-El que es muy ordenado tiende a caer en la intolerancia, al caos, a la incertidumbre o al cambio y sin embargo, el cambio siempre está presente en nuestra vida ¿cierto?

-El que es muy inteligente siempre juzga a los demás como inferiores o suele compararse con los demás a ver cuánto saben

-El perfeccionista sufre y se estreza porque a pesar de que nadie es perfecto, él siempre quiere lograr la perfección y cuando se topa con sus limitaciones o con las limitaciones de la gente, sufre sin remedio.

-El muy amiguero, suele caer en un exceso de confianza hacia los desconocidos y en descuidos impertinentes.

-Las personas que son muy bellas, suelen caer en la arrogancia o sino, en un sufrimiento y estrés muy alto para conservar su belleza conforme pasa el tiempo y ven que envejecen o engordan.

-El gran vendedor, sufre cuando falla en una venta importante y se desmoraliza.

-El muy lógico, no entiende que la vida es emoción y que en toda decisión hay emociones, incluso él es un ser emocional...entonces se vuelve ilógico...y sufre.

-Para el muy alegre de pronto todo lo quiere manejar con el pensamiento positivo y no aprende las lecciones de la vida, se insensibiliza ante la realidad y quiere que todos vean las cosas como si fueran buenas y entonces deja de intentar entender a los demás en sus realidades únicas...y pierde comunicación.

-La que se ve realizada en sus hijos y es orgullosa madre (o padre), se suele cegar ante los defectos de los mismos. También sucede que muchas madres buscan el amor en los hijos y descuidan al marido (esto es extremadamente común porque a los hijos los juzgan menos que a la pareja y los aman incondicionalmente) enfirando la relación sentimental con su esposo.

-Aquel que es muy espiritual, se aleja del mundo ya que el mundo del hombre está totalmente alejado de las cualidades espirituales.

-Aquel que se refugia en exceso en la religión, termina siempre por evadir su responsabilidad personal para lograr lo que desea en la vida y para evitar desilucionarse, deja todo en "manos de Dios"
 Otra vertiente de este exceso puede ser la intolerancia religiosa frente a otras creencias.

Como puedes ver hay que andarse con cuidado cuando estamos muy seguros de nuestros talentos y fortalezas ya que al desarrollarlas en exceso y volvernos muy exitosos con nuestras estrategias caemos en un desequilibrio en nuestras vidas y terminamos alejándonos de la gente que nos interesa.

¿Cuál es la recomendación?

Ya lo decía buda: La respuesta está en el camino medio
Busca siempre conservar la armonía en la vida. Puede ser que desarrolles mucho un talento, pero no descuides tus relaciones, tus recursos ni las cosas que hoy tienes y que no valoras tan a menudo pero que son importantes para tí.

Simplemente para que tomes conciencia de esto, responde a la pregunta: ¿Qué necesidad estoy satisfaciendo a través de este talento o fortaleza?

Cuando respondas a esta pregunta, comenzarás a darte cuenta de dónde puede estar la fuente de tu desequilibrio.

Saludos

-Virgilio Gómez T.

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