Artículos  |  Las Leyes de la Guerra  |  Vuélvete impredecible

Haz que tu contrincante nunca sepa lo que realmente piensas. En el momento en que te vuelves predecible, estás terminado.

En todos los casos de los grandes hombres de batalla como Julio César, Aníbal, Napoleón, Hitler, etc., se presenta un patrón que determinó su derrota: Se volvieron predecibles.

Al comienzo ellos fueron grandes porque eran impredecibles y por ello el enemigo estaba tan confundido que no sabía cómo vencerlos, pero, luego de estudiarlos por un tiempo, surgía siempre una figura que sabía predecir sus movimientos y por ende llegó a derrotarlos.

Entonces nunca reveles lo que realmente piensas a tu enemigo

-Virgilio Gómez T

coaching@virgiliogomez.com

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